Maestros de la edición 2019

Claudio y Vito

Después de un intenso período de preparación, comienzan a participar en varios eventos de tango como maestros. Sus enseñanzas se centran en cómo proponerse hacia la propia pareja de baile adentro del abrazo, basándose en la lógica y en movimientos naturales.

Leer más

Claudio y Vito

Ambos desarrollan un estilo de tango varón apreciado por saber fundir la técnica más clásica con las tendencias más actuales del Tango Argentino. Sus coreografías llaman la atención por la sutileza en sus figuras y la gran sincronización en el intercambio permanente de roles.

Leer más

Fausto Carpino y Stephanie Fesneau

Fausto Carpino y Stephanie Fesneau

FAUSTO Y STEPHANIE son bailarines, profesores y Dj profesionales de Tango Argentino.

FAUSTO CARPINO (Siracusa, Italia) tuvo su primer contacto con la danza a la edad de seis años, durante doce años ha estudiado, practicado y ha participado en muchos concursos de Ballroom, regional y nacional, que lo han visto siempre en los primeros lugares.

A la edad de dieciséis años, gracias a su hermana Barbara (también bailarina) y su compañero Claudio, que han descubierto desde poco el tango argentino, Fausto se acerca a esta danza, quedando fascinado.

Después de muchos años de entrenamiento de ballroom, su aprendizaje fue muy rápido y poco tiempo después Barbara, Claudio y Fausto decidieron abrir la primera escuela de tango argentino en Siracusa, el Paladanze. Desde entonces, Fausto se convirtió en uno de los principales maestros del Paladanze durante varios años. Desde 2004 enseña y continúa desarrollando su danza a tiempo completo.

Además de ser un bailarín reconocido en el tango, Fausto es también un conocido DJ de tango, actividad que por falta de tiempo, no ejerce mucho. A partir de 2008 fue Dj en importantes festivales, maratones y milongas en Europa, Rusia, Turquía, Ucrania, Canadá y Argentina. De 2006 a 2012 fue miembro de la organización del Festival Internacional de Tango de Siracusa.

A finales del 2006 conoce a Verónica Toumanova con quien ha trabajado y ha hecho pareja de baile desde 2007 hasta 2011. Más tarde, durante un breve período trabajó con Anna Solakius y María Filali.

Actualmente y desde julio 2011 hace pareja de baile fija con Stephanie Fesneau.

STEPHANIE FESNEAU (París, Francia) la danza y el teatro siempre han sido presentes en su vida desde que era niña. A la edad de dieciséis años ha conocido el tango, gracias a un amigo suyo, y a partir de ese momento, el tango ha sido cada vez más presente en su vida, hasta convertirse en su parte esencial.

Después poco tiempo empieza a enseñar en una de las escuelas más exitosas de Varsovia, Zota Milonga, donde enseñó hasta 2009, antes de regresar a París, lugar de nacimiento, donde enseñó en una escuela y milonga histórica de la ciudad, Le Chantier. Posteriormente, en 2011 se trasladó a Florencia, donde enseñó durante dos años en la escuela Pablo.
En su corta pero intensa carrera de tango, ha trabajado con varios bailarines en diversas escuelas de Varsovia, París y Florencia.

Ahora y desde julio del 2011 hace pareja de baile fija con Fausto Carpino.

LA PAREJA

Fausto y Stephanie, son pareja desde julio 2011. Después de un intenso período de preparación, comienzan a participar en varios eventos de tango como maestros. Hasta ahora han enseñado en más de 27 países y 80 ciudades. Sus enseñanzas se centran en cómo proponerse hacia la propia pareja de baile adentro del abrazo, basándose en la lógica y en movimientos naturales.

Creen que la conexión, la musicalidad y la técnica permiten apreciar plenamente la belleza del tango

Fausto Carpino y Stephanie Fesneau

Claudio y Vito

Ambos desarrollan un estilo de tango varón apreciado por saber fundir la técnica más clásica con las tendencias más actuales del Tango Argentino. Ambos organizaron durante varios años la milonga ‘La Covacha’ de Madrid, que se convirtió en un referente a nivel nacional.

Participan en festivales de toda Europa, mostrando una riqueza de movimientos, unido a una elegancia notable y a una buena interpretación de la música. Sus coreografías llaman la atención por la sutileza en sus figuras y la gran sincronización en el intercambio permanente de roles.